Paseo de los almendros

Con el fin de recuperar zonas tan extensas de albero estéril y con la idea de darle colorido blanco y rosa al parque se pensó en los almendros. Estos son de cultivo típicamente Mediterráneo presentando una plasticidad de adaptación a condiciones muy diversas. Los almendros pueden soportar elevadas temperaturas veraniegas, caso que se da en esta zona y extremos fríos invernales o sobrevivir a prolongados periodos de sequías así como poder ser cultivados en suelos muy pobres, que es el caso de las zonas de albero. Se estudió si se habían dado casos de cultivo en La Línea y encontramos que se habían dado cultivos aislados que habían prosperado sin problemas. El único inconveniente, que surgió después de las plantaciones, eran los vientos de levante, que secaban las ramas, llegando a secar completamente algún árbol, por lo que se tomó la determinación, de colocar pantallas o camisas, para soportar el levante fuerte, dando muy buen resultado. Estas camisas fueron hechas a mano con madera y plástico por los Locos del Parque.

Se creo el camino en dos fases, la primera fase se inició frente al Auditorio. Después de pasar por un pequeño bosque de algarrobo, teniendo alguna dificultad para terminarlo, debido a los eucaliptos. La segunda fase al otro lado de la carretera central del Parque, cruzando la zona de albero y terminando cerca de la Avenida del Ejercito. Para plantar dichos almendros, no se contó con maquinaria ninguna para hacer los agujeros dados los escasos recursos materiales de los que disponemos, tuvimos que abrir los agujeros a mano, con pico y pala rompiendo una capa de barro rojizo de cerca de medio metro hasta llegar a la arena fina.

Con la idea de crear la ruta de los almendros, como un atractivo mas para el Parque Princesa Sofía, con el fin de prolongar su floración se intercalaron, distintas especies (para que fueran distintas las épocas de floración) como Marcona, Guara, Lauranne, y otras. Los almendros suelen alcanzar de 3 a 5 metros de altura, se intentará dar podas de altura máxima, para poder cerrar las copas, y logar un camino cerrado, creando una protección interna. Las ramas exteriores le servirán de protección contra los fuertes vientos del levante. La clase principal que se ha plantado es la llamada Marcona, que está muy bien adaptada a las condiciones agroecológicas del litoral, también se han plantado otras variedades con el fin de ayudar a las abejas polinizadoras.

Subscribete a nuestra newsletter

Los Locos del Parque